Cómo proteger a los trabajadores frente al riesgo de choque eléctrico por impacto directo de rayos

Los rayos son descargas de electricidad estática cuya formación es imposible de evitar. Sin embargo, sí podemos tomar medidas para proteger y prevenir a los trabajadores frente al riesgo de choque eléctrico por impacto directo de rayos.

En la Nota Técnica de Prevención (NTP) 1.084, publicada por el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo y para cuya redacción se contó con la ayuda de Aplicaciones Tecnológicas, se explican los principales riesgos y factores de riesgo relacionados con los fenómenos tormentosos con aparato eléctrico.

El choque eléctrico por impacto directo sobre trabajadores situados al aire libre se puede dar cuando, en presencia de tormentas eléctricas, se realizan trabajos en espacios abiertos tales como: tareas agrícolas o ganaderas, instalación de equipos en cubiertas, trabajos sobre plataformas petrolíferas, aeropuertos, puertos, mantenimiento de líneas eléctricas o aerogeneradores, edificación durante su construcción, etc.

Para proteger frente al riesgo de choque eléctrico por impacto directo de rayos, según la NTP 1.084 para la prevención de riesgos laborales originados por la caída de rayos, existen medidas de protección permanentes y temporales. Dentro de las medidas de protección permanentes se encuentran los pararrayos y los protectores contra sobretensiones, que requieren de una instalación fija en las estructuras y en los equipos a proteger. Las medidas temporales, en cambio, son las que se adoptan cuando un sistema de detección local de tormentas alerta del riesgo inminente de impacto de rayo, pero que se desactivan cuando el riesgo ha desaparecido. Estas medidas de protección temporales pueden complementar a las permanentes, pero nunca sustituirlas.

Paralelamente a estas medidas de protección, se deben fijar normas de seguridad a seguir por todos los trabajadores potencialmente expuestos al riesgo de choque eléctrico por impacto directo de rayos.