El aluminio se perfila como un material muy ventajoso para las instalaciones de protección contra el rayo

El aluminio tiene una alta conductividad y maleabilidad, reduce costes, evita robos de material y ya es aceptado en todas las normativas de protección contra el rayo

Uno de los problemas de la protección contra el rayo en los últimos tiempos ha sido el aumento del precio de cobre, el material más utilizado como conductor de bajada. Esto no solo ha encarecido los sistemas de protección sino que además ha llevado a peligrosas deficiencias en los mismos por el robo de las bajantes en muchas instalaciones. En ocasiones también se utiliza el acero, aunque tiene menor conductividad que el cobre y es más rígido.

Una alternativa cada vez más habitual es el aluminio, que tiene una conductividad eléctrica del mismo orden de magnitud que la del cobre. Su coste es mucho menor y es mucho más ligero y fácil de instalar. Algunas aleaciones, en particular con magnesio y silicio, dan lugar a conductores fácilmente manipulables pero con una buena resistencia mecánica.

El aluminio puede usarse como bajante y captador, aunque nunca como conductor de toma de tierra ni embebido en el hormigón, por problemas de corrosión. También debe cuidarse su conexión con otros materiales. Aplicaciones Tecnológicas, S.A. dispone de una gama de accesorios en aluminio para evitar pares galvánicos, como la pieza de adaptación de aluminio (AT-151A), el conductor redondo de aleación AlMgSi (AT-110D) y el manguito bimetálico (AT-013F) para la conexión de aluminio y cobre, especialmente si con éste último se va a realizar la toma de tierra.